Ciclonautas, la virtud del crudo rock

Ciclonautas Alen 1Han plantado la cepa, han mimado sus racimos, le han dado forma con su magnífico debut ‘Qué tal?’ y ahora toca degustar el caldo de rock setentero, de raíz y a la vez plagado de guiños que dan a probar Ciclonautas, el nuevo proyecto del artista Meinl Alen Ayerdi –mientras Marea descansan- junto al guitarrista Mai Medina y el bajista Txo.

Tras la publicación en marzo de su primer doble disco, la banda pamplonica ha ofrecido una serie de conciertos en pequeñas salas bajo el lema ‘Preparando la vendimia Tour’ de cara a calentar y solidificar su sonido ante los próximos meses, en los que les esperan citas ante el gran público como el Viña Rock este jueves, el Extremusika el 14 de junio en Cáceres o el Shikillo Festival el 16 de agosto en Arenas de San Pedro (Ávila), entre otros.

Ciclonautas banda 2La cruda ‘Tristes corazones’, la historia de ‘Demencio Lacruz’ y el que fuera adelanto ‘Kamikaze del nido’ abrieron este viernes en el Gabaltzeka de Tafalla su descarga, mostrando desde el principio las características del grupo: la desgarrada voz argentina de Mai Medina rompe los esquemas de un grupo que se sumerge de lleno en el rock setentero, de puro riff y con Alen Ayerdi y Txo poniendo una base tan contundente como efectiva y que arreglan con vistosos paisajes instrumentales.

Porque desde las raíces del rock, Ciclonautas viajan a distintos territorios, como el rockabilly de ‘En el Paraguay’, un ‘Arde Babylon’ que camina con fuerza contagiosa, el crescendo adictivo de ‘Demasiado estuche’, la fuerza noventera de ‘El mostrador de Dios’ o el aire sureño de ‘La alegría’. Y es innegable su apego a AC/DC, que martillea al público en una fase del concierto que enlaza ‘La baba del saurio’, ‘Cocodrilo dado vuelta’ o ‘Las vaquitas ajenas’. En esta fase, Alen Ayerdi se muestra como el maestro del acompañamiento que es, poniéndose al servicio de la canción y enriqueciéndola con diversos detalles.

La fuerza metalera de ‘Que corra el aire’ encarrila la recta final, para encontrar en ‘La virtud del caos’ al Mai más desgarrado, a la vez que atrapa al público con su dominio de las seis cuerdas y ese sonido setentero. A todo ritmo ‘Loca’, ‘La virtud del caos’ y los singles ‘Los hermanos’ y ‘Qué tal?’ ponen a cantar al público antes de la despedida con ‘Soy el dromedario’, dejando la sensación de vibrar con una banda de sonido fresco, poderoso, conjuntado y unos temas que enganchan. Tras vendimiar en pequeños escenarios, ahora están dispuestos a brindar su cosecha con el gran público. ¡Estamos deseando catarlo de nuevo!